¿Y como se celebra este día?

Primeramente, comiendo manzanas. Como recuerda el refrán anglosajón, “an apple a day keeps the doctor away!” (una manzana al día mantendrá al doctor fuera de su vida). Pero a ser posible cultivadas cerca de nosotros o por nosotros mismos, en esos huertos maravillosos de los pueblos donde las primeras heladas, a cambio de llevarse los últimos tomates y pimientos del año, han sembrado el suelo de fruta caída y hojas amarillas.

Y en segundo lugar, jugando. Con el frío otoñal encima, y los niños encerrados en las casas, la efemérides nos permite desarrollar divertidos juegos familiares dedicados a esta deliciosa rosácea, como atrapar con la boca manzanas que flotan en un balde de agua, practicar con ellas una original petanca frutícola o, más nutritivo, hacer ricos pasteles.